Seguridad
Manejo seguro de los productos de limpieza
Hablando sobre productos de limpieza, lo primero que se me viene a la mente es cuando mi princesita me vació un pote de cloro en la alfombra. Simplemente porque me confié del seguro que trae a prueba de niños (¡que realmente parece seguro a prueba de adultos!)
La mayoría de los productos de limpieza que se usan hoy en día, en los hogares, son peligrosos solamente si no se usan de la manera correcta. El error más común es que, niños curiosos ingieran uno de estos productos por accidente. Nunca guardes limpiadores en botellas vacías de refrescos o en otros recipientes, que hagan pensar a los niños que lo que contienen no es peligroso.
Las regulaciones exigen que todos los productos de limpieza tengan una etiqueta que indique: “Mantenga el producto alejado de los niños” (Keep out of reach of children). El peor lugar para almacenar los limpiadores para el hogar es debajo del fregadero.
Los productos que contienen líquidos inflamables nunca se deben usar cerca del fuego o la llama, como el piloto de una cocina o de una secadora de ropa, un cigarrillo encendido o un calentador.
No dejes un producto en aerosol (presurizado) encima de la cocina, radiador, calentador, bajos los rayos del sol o cerca de una fuente de calor. Nunca perfores una lata de aerosol. Antes de tirar a la basura este tipo de producto, presiona la válvula del envase hasta que todo el contenido y gas hayan salido.
Nunca te deshagas de un envase de aerosol en el fuego o en un incinerador puesto que siempre queda un poco de gas aunque parezca que la lata está totalmente vacío. El calor hace que el gas se expanda, pudiendo causar una explosión.
Mantén los productos como los ácidos o las sustancias alcalinas lejos de los ojos y la piel. Usa ropa protectora, como guantes y un delantal. Lávate inmediatamente si te cae algún limpiador en la piel.
Si al usar una sustancia peligrosa ocurre un accidente, lee la etiqueta del producto para saber cuáles son los primeros auxilios indicados. Sigue las instrucciones cuidadosamente. Si es necesario llevar a un niño o adulto al hospital o a un consultorio médico debido al accidente, asegúrate de llevar contigo el envase del producto que ocasionó la lesión. La información en la etiqueta ayudará al médico a dar un tratamiento rápido y adecuado.
¡¡¡Mucha suerte y chau chauuu!!! - de LolaSabe.com

